viernes, 11 de enero de 2013

Diez consejos para educar el hábito lector


1. De padres lectores, hijos lectores

Si los niños crecen viendo que en casa se lee, ellos también se convertirán en lectores. Así que, la primera recomendación y, quizá, la más importante, es que los padres deben ser buenos lectores para servir de ejemplo a los hijos.

2. Reservar cada día un rato para leer

Uno muy aconsejable es justo antes de dormir. Es la forma idónea de leer todos los días un rato, además es una actividad muy relajante que ayuda a los niños a tranquilizarse y dormir mejor. Pero da igual, el caso es que se cree el hábito con la constancia del día a día

3. Libros accesibles

Los libros han de colocarse en lugares accesibles, de la misma manera que puede estar cualquier juguete. Si los libros están en lugares muy altos para ellos o sitios cerrados, éstos se convertirán en piezas de museo inaccesibles. Su manipulación debe ser algo habitual y natural.

4. Regalar libros

Evidente. Para que un niño lea ha de tener libros que leer. Si se los regalamos le estaremos diciendo con ello que la lectura es algo bueno. Hay quien dice que un libro que se regala siempre se lee… Además es bueno crear su biblioteca particular desde que nace

5. Leer con ellos

De chiquitines, sentarlos entre las piernas y disfrutar viendo imágenes, leerles cuentos,… De más grandes buscar momentos para leer juntos. Padres e hijos pueden leer cosas diferentes, pero lo importante es que los niños se sientan acompañados en su momento de lectura.



6. Contar con el colegio

Apoyar las actividades de lectura que se hacen en el colegio. Los maestros suelen proponer actividades para fomentar la lectura entre sus alumnos. Es bueno que los padres estén al tanto de estas iniciativas y las potencien con su interés, participación y seguimiento.


7. Utilizar la biblioteca pública

Acudir con los hijos a la biblioteca más cercana. En cualquier biblioteca se puede encontrar una zona para los niños con cientos de ejemplares adaptados a sus gustos y a su capacidad. Además suelen organizar concursos y actividades para fomentar el gusto por la lectura y la escritura.

8. Visitar la feria del libro

Hacer la feria del libro un acontecimiento familiar, dedicar un día a ello, adquirir algún libro, participar en sus actividades,... Si no se hace una en el pueblo se puede organizar como una excursión familiar a otra localidad, de forma que se convierta para ellos en un hecho de gran significado que potencie su gusto por la lectura.

9. Cuidar el ambiente

Preparar un lugar y un ambiente adecuado para la lectura. Asegurar que en casa haya un lugar con las características necesarias para crear un ambiente agradable de lectura: iluminación suficiente, mobiliario cómodo, ausencia de ruidos molestos, presencia cercana de los libros,…

10. Paciencia

Si pese a todos los esfuerzos realizados, tus hijos no se convierten en extraordinarios lectores, no hay que desesperar. El trabajo educativo consiste en sembrar y esa semilla crece cuando menos se espera. Hay niños que tardan más que otros en despertar su gusto por la lectura.

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