sábado, 14 de mayo de 2011

La rotunda claridad de Emilio Calatayud.

Ayer tuve la tremenda oportunidad de asistir a una charla-conferencia del juez Emilio Calatayud en Tarancón. Tal cosa no ocurre cada día y había que aprovechar la ocasión. El local elegido, que era pequeño, se quedó pequeño. El auditorio asistió entre risas y admiración a su potentes reflexiones sobre lo que está pasando en nuestro país (él dijo que se refería a España para disipar dudas) con la educación de los menores.


Emlio Calatayud (Ciudad Real, 1955) es ya el juez de menores más antiguo de España. Él dice que algo falla cuando el juez de menores es menor de los jueces y ese puesto es el punto de partida para carreras profesionales más "ambiciosas". Ejerce en Granada y debe ser esa mezcla entre raíces manchegas y malafollá la que le hace hablar con una claridad honesta y rotunda. Habla de educación como padre y ciudadano, sin correcciones políticas y con sentido común.


Moviéndose con agilidad entre la autoridad de un cotizado conferenciante y el humor de un monologuista del club de la comedia, el juez dejó bien claro que los derechos de los menores no son más importantes que sus deberes y los de sus padres. Defendió la actual ley del menor explicando porqué él cree en la recuperación para la sociedad de los menores que infringen la ley. Sus originales sentencias así lo demuestran. Nos hizo erizar la piel cuando dijo que todos nos habíamos sentido un poco los padres de Marta o Mari Luz, pero que pensáramos que también podíamos ser los padres de "El Cuco". Que hasta los menores más duros, lloran como niños cuando se apagan las luces en la soledad de sus celdas. Que una condena de un año para un menor son 365 condenas de un día, porque el tiempo no pasa igual para un adulto que para un niño. Nos recordó la responsabilidad de las instituciones, de los centros educativos, de la sociedad, repartió estopa a los políticos a diestra y siniestra, reclamó un pacto por el menor, mostró su rotunda oposición al botellón, habló de drogas, de internet, de acoso escolar, de absentismo,... Dos horas y media que dieron para todo un tratado sobre educación.
El broche final del coloquio lo puso una asistente que gritó: “Jueces como usted es lo que necesitamos”.

Como lo bueno es escucharlo, me permito colocar aquí un vídeo de una conferencia suya. No es la de ayer. Es una que vive en la red desde hace años y que muchos ya hemos visto, pero merece la pena, sin duda, darle otro repaso.


Por último, reproduzco un conocido decálogo sobre cómo convertir a tu hijo en un delincuente que el juez Calatayud leyó en la conferencia. 

1. Dadle todo cuanto desee: así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo.
2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.
3. No le déis ninguna formación espiritual: ¡ ya la escogerá él cuando sea mayor!
4. Nunca le digáis que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado; primero creerá que le tienen manía y más tarde se convencerá de que la culpa es de la sociedad.
5. Recoged todo lo que vaya dejando tirado: así crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio; su madre la primera.
6. Dejadle ver y leer todo: limpiad con detergente, que desinfecta, la vajilla en la que come, pero dejad que su espíritu se recree con cualquier porquería. Pronto dejará de tener criterio recto.
7. Padre y madre discutid delante de él: así se irá acostumbrando, y cuando la familia esté ya destrozada lo encontrará de lo más normal, no se dará ni cuenta.
8. Dadle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar, basta con pedir.
9. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse,…¡de otro modo podría acabar siendo un frustrado!
10. Dadle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes… quiénes la tienen tomada con él.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por incluir tu enlace en nuestra web. Nos gustaría contactar vía e-mail contigo.

    Un saludo www.entarancon.es

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